….Monteando

Dos montañas,
Este y oeste
esa y aquella
inmensas
inponentes
impetuosas
libres,
Me invitan a seguir mi camino,
y abandonar por un momento
la espesura de tu rio salado
en el que a gusto muero,
para enfrentarme despues de ellas
a esa dulce cueva encerrada
guardada
protegida
guarecida
por dos hileras de soldados blancos
que ilusos y fieles
guerreros al fin
pretenden dominar a esa vibora venenosa
humeda
inquieta
rosada
loca …
..Dos montañas ,
las escalare,
y en cada pico suyo
incitare con besos tus impulsos
para que esa fiera que encierras
entre tus piernas,
largas,
torneadas,
bronceadas..
reciban mi embestida carnal
con la misma fuerza
y el pèrverso placer
que siente la tierra
cuando le entrega su lava al cielo.

1 Comment(s)

  1. Comment by Anabel on May 31, 2008 12:46 pm

    muy bonito poema

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